jueves, 5 de junio de 2008

El mal en Hollywood

A menudo se acostumbra a decir que el lo malvado es mucho más interesante que lo bueno. En multitud de historia, libros o películas el malo (hablando siempre en términos relativos) es el personaje más interesante, complejo y el que más llama la atención al sufrido lector o espectador. El antagonista por excelencia y alter ego del héroe, sus motivaciones y su carácter suelen estar mejor desarrollados que los del héroe, demasiado preocupado en salvar el mundo y conquistar el corazón de la princesa de turno.

A lo largo de la historia del cine, como no podía ser de otra manera, tenemos un amplio abanico de personajes que encajan a la perfección si los definimos como más malos que un dolor de muelas. Y los tenemos de todos los tipos; psicópatas con sed de sangre, asesinos a sueldo, fríos calculadores, traidores, monstruos, elegantes y educados, salvajes… En definitiva, que no hay suficientes cárceles en el mundo para cerrar a todos los malos que ha dado el cine.

En este reportaje vamos a hacer un repaso a esos incomprendidos personajes que han marcado una época ya no solo en el mundo del cine, sino en el consciente colectivo de la sociedad, ya sea por atemorizar a generaciones enteras, por descuartizar mejor que nadie, o por tener más mala leche que el doctor House sin vicodina.

Norman Bates (Psicosis)
El primer travestido asesino de la historia del cine (perdón por el chiste) escondía una doble personalidad. Cuándo actuaba como Norman Bates, era un chico extremadamente amable, educado, y de carácter tímido y reservado. Por desgracia para sus víctimas, era ponerse la peluca y ropa de mujer y convertirse en un psicópata voyeur capaz de matar a sangre fría a cualquier despistado (o mejor dicho, despistada) que decidiese pasar una noche en su apartado motel.

Precisamente si Bates ha pasado a la historia del cine (aparte de por aparecer en una magnífica película de un magnífico director) es por mostrarnos un asesino muy diferente del resto, rompiendo los tópicos sobre estos personajes. La persona menos pensada puede ser un asesino en potencia, incluso un joven educado dueño de un motel de carretera…






Alex DeLarge (La naranja mecánica)

Personaje popularizado por Stanley Kubrick en su película La naranja mecánica, basada en el libro del mismo nombre de Anthony Burgess

Viste de una manera extraña, utiliza un vocabulario difícil de entender, es adicto a un tipo de leche que le provoca alucinaciones, pega a vagabundos y asesina mujeres con esculturas en forma de pene. Y esto antes de llegar a la mayoría de edad. Alex DeLarge representa la violencia sin control, en su forma más primitiva y trivial, y encima es un intelectual amante de la música de Beethoven. Tiene la empatía suficiente para saber que lo que hace no está bien, pero no le importa. Solo un extraño experimento realizado por el gobierno y más parecido a la tortura consigue calmar temporalmente la violencia de Alex, pagando un alto precio. Por si fuera poco, en la película (el libro tiene un final distinto) termina siendo aclamado y popular en una sociedad a la que tanto daño ha hecho y que tanto odia.






Doctor Maligno (Austin Powers)

Eeeehm… Sin comentarios.






Darth Vader (Star Wars)

Darth Vader, el héroe caído en desgracia que termina convirtiéndose en la máxima representación de aquello que había luchado. La historia de Anakin Skywalker está llena de dolor, sufrimiento y muerte, que lo empujan a convertirse en uno de los personajes más sanguinarios de la galaxia y mano derecha del Emperador Palpatine en su intento de expandir su Imperio. Incluso es capaz de cortarle la mano a su propio hijo. Desfigurado por su propio maestro, que le obliga a llevar la característica máscara, y con un odio inmenso hacía los Jedis, que siente que lo han traicionado, Darth Vader pertenece al grupo de malvados que actúan por un instinto de venganza.

Pero los personajes que han tenido un pasado como personas del lado de los buenos, siempre han tenido históricamente una oportunidad de redimirse. Así es como, después de conocer a sus hijos, Luke y Leia, y viéndose derrotado por el primero, Darth Vader logra finalmente vencer al lado oscuro y salvar a su hijo y a la galaxia entera, dando su propia vida y acabando con el Emperador.






Hannibal Lecter (El silencio de los corderos)

Inteligente, con estudios, elegante, refinado, adinerado, experto culinario, amante de la música clásica… El perfecto yerno para cualquier suegra si no fuera por otra característica no tan positiva; caníbalismo. Hannibal Lecter es el equivalente al ladrón de guante blanco del mundo de los psicópatas. Lecter reúne inteligencia, cultura, elegancia… Y cree que la gente que no respete esos valores simplemente debe desaparecer, por la cual cosa no considera que haga demasiado el mal, sino que simplemente libra al mundo de gente vulgar. Si le unimos todo eso a su instinto caníbal, nos encontramos con un refinado sádico que se dedica a torturar cruelmente antes de comerse a sus víctimas.

Hannibal Lecter no es un sociópata sin sentimientos. Siente una sincera admiración por la agente especial Clarice, hasta el punto de cortarse su propio brazo (en la continuación de el silencio de los corderos) antes que dañarla. Lecter además consigue ganarse la empatía del público, que termina por cogerle cariño y, salvando las distancias, comprender sus motivaciones.





Leatherface (La matanza de Texas)

Armado con su característica sierra mecánica, Thomas Hewitt, más conocido como Leatherface o Cara de cuero, representa al asesino más cercano al monstruo que a la condición humana, aunque su maldad proviene principalmente del retraso mental que sufre más la manipulación por parte de su familia para matar. Su principal hobby es ponerse máscaras hechas con la piel de la gente que asesina, posiblemente debido al grave problema psicológico que le provoca sus graves deformaciones faciales.

Cara de cuero es uno de los iniciadores del clásico asesinos monstruosos, despiadados, sin emociones, y que tapan su rostro con algún tipo de máscara. No son personas, son la maldad en estado puro. Pertenecen a esta “escuela” de psicópatas personajes como Michael Myers (Halloween) o Jason Voorhees (Viernes 13).







Anton Chigurh (No es país para viejos)

Cormac McCarthy definía a Anton Chigurh, en el libro que da nombre a la película, como un personaje carente de sentido del humor. Quizás esa sea la definición perfecta para este asesino a sueldo, capaz de hacer cualquier cosa sin importarle las consecuencias con el fin de conseguir sus objetivos, que en la película són recuperar el maletín con los dos millones de dólares y asesinar a su portador, Lewellyn Moss.

El desprecio de Chigurh hacía la vida llega al punto de jugarse a cara o cruz la supervivencia de quien se cruza por su camino. Su particular corte de pelo (licencia de los hermanos Coen), y su extraña arma, originalmente para matar reces, dan un toque exótico al último gran malo del cine.





Es evidente que me dejo en el tintero (o mejor dicho, en el teclado) a decenas de personajes que también merecen aparecer en esta lista; los anteriormente mencionados Jason y Michael Myers, Drácula, Freddy Krueger, Tony Montana, Alien, Jack Torrance (El resplandor), El Joker, Michael Corleone, y un largísimo etcétera. Villanos que por su carisma y su trayectoria merecen ser recordados como auténticos iconos de la cultura popular del siglo XX. ¡Larga vida al malo!


Los estudios de la Universal, en llamas

Probablemente ya habréis leído que los estudios de la productora cinematográfica Universal, ardieron el pasado uno de este mes a causa de un accidente con un soplete de soldar en unas labores de construcción. El fuego, de importante magnitud, fue apaciguado horas después gracias al buen trabajo del cuerpo de bomberos de Los Ángeles. Afortunadamente no se tienen que lamentar víctimas ni heridos. Los responsables de los estudios declararon que se han echado a perder piezas de importante valor documental, como las exposiciones sobre King Kong y la Guerra de los Mundos. Parece ser que dentro de las áreas creadas habían equipos y sets de rodaje, aunque se desconoce el valor total de las pérdidas y si estas afectaran o no al desarrollo final de las películas.


Ver mapa más grande Localización de los estudios de la Universal

A título personal, hablar de los estudios Universal es remontarse a la década de los 30, en la edad de oro de la compañía. A principios de los años 30, con el país sumido en una profunda crisis económica, la Universal salió a flote, grabó para siempre su nombre en Hollywood y sus películas fueron el bálsamo con el que muchos norteamericanos se refugiaban para olvidar el difícil momento que les tocaba vivir. Los estudios empezaron a producir films de terror, con la magia del blanco y negro y esos efectos de serie B que hoy en día se recuerdan con nostalgia y simpatía. Películas como Drácula, de Tod Browning, El doctor Frankenstein, El hombre invisible o El Cuervo, marcaron unos años inolvidables para el cine de terror, los estudios Universal y Hollywood en general.